Procedimiento para una buena traducción:

1. Preparación

En cuanto recibimos el material, evaluamos el tipo de texto, la complejidad del tema, la extensión, la especialización, etc. De acuerdo con nuestra evaluación, seleccionamos a los traductores adecuados para realizar el trabajo.

Recopilamos el material de referencia pertinente según el tema y el idioma de la traducción: diccionarios técnicos, glosarios, etc.

En caso de una traducción de gran volumen, definimos criterios para lograr la uniformidad del texto.

Acordamos con el cliente las pautas necesarias, por ejemplo, qué variedad de inglés o español se requiere y quiénes serán los destinatarios de la traducción (especialistas o público en general).


2. Traducción

Realizamos la traducción consultando siempre el material de referencia, respetando los criterios adoptados y siguiendo las pautas estipuladas.

Al llevar a cabo la traducción, también realizamos las adaptaciones necesarias y agregamos las aclaraciones pertinentes.

Nos servimos de las herramientas informáticas adecuadas (bases terminológicas, memorias de traducción) para obtener precisión y uniformidad.

Siempre seguimos de cerca la evolución del trabajo.


3. Revisión

En esta etapa, nos aseguramos de que la traducción respete los parámetros de calidad: fidelidad, precisión, fluidez y naturalidad, adaptaciones.

Según el tipo de texto, en esta etapa participan distintos revisores:

- Dominio total del idioma inglés o excelente nivel de redacción en español.
- Experto en el tema o rubro según el caso.


4. Entrega de la traducción

Entregamos la traducción en el formato y plazo de entrega acordados.

En todo momento, aceptamos sugerencias por parte de nuestros clientes y respondemos inquietudes de terminología o de cualquier índole.